🌿 “Regreso a mí” (con duduk sufí)
(sonido lejano de duduk, aire profundo, lento…)
Este domingo…
la tierra me habló.
No con palabras,
sino con ese silencio
que atraviesa lo que uno evita.
Y vi…
que me había traicionado.
No en un momento,
no en un error…
sino en cada pequeño gesto
donde dejé de escucharme.
Me alejé de la raíz.
De mi propia raíz.
(pausa larga, respiración)
Dejé de sentir la savia
subiendo por dentro,
dejé de reconocer
mi naturaleza.
Y ahora… lloro.
Pero no es un llanto de culpa.
Es un agua antigua
que limpia.
Me quito la carga
de haber sido mi propio enemigo.
Esa parte de mí
contra mí.
(duduk entra más cálido)
Y entonces…
algo se abre.
Porque en el fondo,
me alegro.
Sí…
me alegro.
De haberme perdido lo suficiente
como para querer volver.
De haber tocado el borde
de mi propio olvido
para recordar…
quién soy.
Yo elegí los caminos.
Yo elegí las caídas.
Los lugares donde dolía.
Las relaciones
donde me apagaba.
Todo…
para aprender.
Para entender
que no me estaba amando.
(pausa muy suave)
Que buscaba fuera
lo que solo nace dentro.
Que mendigaba
lo que ya era mío.
Amor.
Mi amor.
(duduk se vuelve más luminoso)
Y ahora lo siento…
Aquí.
No como idea.
No como deseo.
Sino como fuego tranquilo.
Como presencia.
Estoy muy sentido… sí.
Muy abierto.
Pero también…
muy vivo.
Porque mi mejor versión
no es la que lucha,
ni la que convence…
Es la que está.
La que respira.
La que siente.
La que se habita.
(último aliento del duduk, largo)
Y hoy…
por fin…
estoy conmigo.
Y eso…
es mucho.
Muchísimo.
AUTOR: John Lance Villegas (c) 2026
All rights reserved