Poema – “Gratitud de un alma que despierta”
Gracias, universo,
por cada alma que cruzó mi camino
con la precisión de un maestro silencioso,
por cada encuentro que me moldeó
como el río que pule la piedra
hasta hacerla brillar.
Camino ahora con los ojos abiertos,
viendo belleza donde antes hubo prisa,
viendo señales donde antes hubo ruido,
viendo amor donde antes hubo miedo.
Gracias por alinear oportunidades perfectas,
por colocar en mis manos
trabajo que honra mi esencia,
y en mi espíritu,
la fuerza para mejorar cada día,
con humildad, con fuego,
con la certeza suave
de que todo llega cuando estoy preparado.
Hoy me siento pleno,
habitante de un cuerpo que comprende,
y de un corazón que por fin respira profundo
sin urgencias, sin exigencias,
sin ataduras a lo que no suma.
Gracias universo,
por bendecir mi vida con claridad,
por enseñarme que nada se fuerza
y que todo se sostiene
cuando nace desde el alma.
Que vengan los caminos que conduzcan a la abundancia,
los trabajos que nutren y me permiten ofrecer mi luz,
los ingresos que fluyen como un río constante
que me recuerda que soy capaz,
válido, merecedor.
Gracias por facilitar
que conecte con el corazón,
ese templo interno
donde la ternura nunca se extingue
y donde el AMOR —en mayúsculas—
no depende de nadie
y a la vez se comparte con todos.
Gracias por cada mujer que se acerca a mi vida,
por cada energía femenina hermosa,
íntegra, valiente, libre,
que aporta, que suma,
que no exige prisa
sino presencia.
Gracias por las que llegaron,
por las que están,
por las que vendrán
con el viento suave de la sincronía perfecta.
Hoy camino sin presión,
sin miedo,
sin necesidad de sujetar el tiempo.
Simplemente avanzo,
dejando que la vida me encuentre
en paz,
en coherencia,
en entrega.
Gracias universo,
por hacerme crecer cuando dolía,
por moldearme cuando dudaba,
por sostenerme cuando todo parecía incierto.
Hoy entiendo que cada paso,
cada pausa,
cada giro inesperado
fue también una bendición disfrazada.
Hoy me declaro disponible,
abierto,
receptivo,
alineado.
Gracias universo,
porque respiro y confío,
y en esa confianza
mi camino se ilumina.
Gracias por el amor que se aproxima,
por el trabajo que se manifiesta,
por la abundancia que ya late,
por la vida que florece en mí
como un amanecer que no pide permiso.
Y gracias, sobre todo,
por recordarme quién soy:
un alma en expansión,
un hombre que aprende,
que siente,
que ama,
que agradece.
John-Lance Villegas
Coach, Mentor y Facilitador de procesos personales, grupales y organizacionales
Contáctame para más información
Si deseas saber mas de como facilito los procesos de crecimiento, de manifestación y de mejora personal, Rellena el formulario: